El Último Ke Zierre – Veneno

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Éste el primer disco que reseñé , cuando aún no se me aparecía por la cabeza la idea comenzar a sistematizar un poco lo que hacía desde niño: escribir lo que escuchaba y veía en los discos; y lo hice más que nada porque era un disco que escuchaba todos los días por aquél entonces, y se nota, porque la reseña desarrolla casi únicamente los aspectos líricos del disco, la atmósfera que crea, y la historia que parece esconderse detrás de él.  Si hay que hablar de discos, más aún de discos malditos, hay que hablar de Eukz; y si hay que hablar de Eukz, podemos hablar de discos como “A carade Perro”, “Bulla, “Ay de mí”, o “Veneno, y este último fue con el cual empecé.

Un disco raro, pero común en Eukz; un disco conceptual, que rescata todo lo sucio de quien crea las letras, como ellos mismos dicen, “a todos nos gusta lo sucio de nosotros mismos“, y es cierto, quizás por eso me gusta tanto este disco. Y es que parte bien, parte como una historia, parte hablando del frío, y de “las prostitutas que prometían quitar todo el frío de mi cuerpo”. Y sigue con Barrabas, “soy hermano de muertos , “soy el hijo de muertos”, para seguir hablando de bares, del centro, de amigos, hasta de las mañanas y de “lo bien se está en la cama hasta que duela la espalda”, todo ésto siguiendo la línea casi histórica del disco; una serie de situaciones encadenadas entre sí, para caer en las más rabiosa de las depresiones: “jamás gané batalla alguna, jamás gané siendo buena gente”, “malditos todos, los venderé, y como judas me colgaré”, en “como Judas”, una mezcla ente “odio a la gente” y “no future”, que cae muy bien.

Y siguiendo con la historia, “Por domesticar”, muestra un hombre viejo, pero que sigue siendo un niño, y no en lo inocente, sino en lo indomable, y en lo poco que sabe del amor: “me hago pajas en las noches que voy caliente y ciego, para no acabar en brazos de algún amor comprado”… pura soledad, la que irremediablemente, cae siempre en un “Ezquizofreniko bajón al sol”. Y así, depresiones y soledades no pueden llevar nada más que drogas, alcohol, música, y amor; al menos así lo canta Eukz.: “¿Lo qué tomé? Joder! Lo tomé todo; ¿Qué hice de ahí? Ja!, pregunta a mis amigos…el sol me está quemando / Vámonos, yo te llevaré a un lugar, donde descansan otros tantos como tú…”.

Toda historia, tiene su punto dramático, el conflicto central; y en esta historia, esa parte corresponde al tema “veneno”, que a la vez, funciona como eje del disco. Es la parte de la historia en la que el sujeto toca fondo… donde el sinsentido de la vida ya no puede más: “abrir los ojos me hace daño, maldita sea, voy a cerrarlos…”, cuando el amor ya no puede tener esperanza ni verdad: “no creo en el amor, malgastas tu calor / No me des nada que no te pida, no me des nada si no es veneno”. Y cuando se toca fondo, se llega a “El agujero”: se pierde la plata, los amigos, y la sonrisa, te conviertes en un “calavera, eres un calavera”. Y cuando ya los has probado todo, te has tocado en varias veces con los sermones, con los “te hace daño”, y con los pacos, y si estás fumado, mucho mejor; piensas lo que no puedes pensar cuando estás lúcido: en “Está podrido todo”, El Último Ke Zierre advierte… “me da vergüenza ajena, encerrando al chiquillo, por media cuarta de hachis, pensáis que hacéis justicia / pues yo me fumo de todo, me tiro de todo, y que se enteren todos, que está podrido todo, porque hago igual que todos…”, mierda por doquier y para todos.

Y si vas aún más lejos, si no espabilas antes, llegas a la cárcel, como en “vis a vis”, donde paradójicamente, el sujeto al fin encuentra el amor, que trae la luz a quien siempre vivió en la oscuridad “y aunque solo sea un ratito, tus ojos traen la luz del sol”. Pero si es un tema de Eukz, tiene que ser un amor maldito, así lo es, y así lo canta su coro entre guitarras y baterías desenfrenadas: “maldito amor, maldito amor, no vuelvas más”. Una ausencia terrible entre rejas, que lo hacen alucinar, y “me masturbo, como un pobre loco… como un pobre loco”. Típico final casi-feliz, de Eukz. Un disco notable, irrepetible, con un estilo propio, tanto musical, como líricamente, dentro de la discográfica de la banda. Y todo como una historia: frío-soledad-alcohol-depresión-veneno-agujero-podredumbre-carcel-amor maldito, pareciera ser el orden lógico de la vida; al menos, de la de los malditos.

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